¿Miedo al dentista?
La nuevas rutinas, o falta de ellas, durante los meses de verano, relax en los hábitos de limpieza, exposición a diferentes aguas y tipos de comida, mayor número de ‘chuches’, alcohol, tabaco, alimentos ácidos, bebidas carbonatadas, azúcares… Suelen provocar un final de vacaciones con encías inflamadas, problemas periodontales, acumulación de placa y trastornos varios en nuestra salud bocodental. La visita al dentista a la vuelta se hace necesaria. ¡Horror! Y no solo por el dolor físico que nos pueda causar (que gracias a los avances tecnológicos en esta materia y la calificación de los profesionales cada día son menores), sino más frecuentemente por la incidencia que pueda tener en nuestros bolsillos.
La Seguridad Social apenas cumple los tratamientos mínimos (extracción, cura de infecciones y poco más) necesarios para una buena salud dental. En nuestro país, sólo el 32% de personas tiene asistencia bucodental, el resto ha de pagar por ello. De ahí que cada día sean más las empresas dedicadas a poner remedio a este ‘vacío sanitario’. Empresas con asistencia dental social que ayudan a todas aquellas personas que no tienen recursos para pagar tratamientos bucodentales que no cubre la Sanidad Pública.
Teniendo en cuenta la situación de cada paciente, la necesidad de resolver el problema y los recursos de los que dispone, hay empresas como Idental, con un marcado carácter social, que pueden llegar a sufragar desde el 70 hasta el 100% del tratamiento.

Más fracturas
En verano también es más habitual que en otros meses del año los traumatismos dentales, y esto es porque cambiamos de actividad, a veces nos decantamos por deportes más agresivos que el resto del año, tomamos con más frecuencia alimentos más proclives a fracturar los dientes (cigalas, crustáceos, etc.) que terminan arruinando nuestra dentadura. Que no cunda el pánico. Si se rompe un diente, lo primero es comprobar si podemos recuperarlo, si está dentro de la boca, se ha partido, se ha caído entero o se mueve.
Si lo localizamos habría que meterlo en leche (si no tenemos también podemos usar nuestra propia saliva) y acudir al especialista para su reimplantación si fuera posible, siempre dentro de las tres horas siguientes al percance. Si sólo se ha caído un trozo, también conviene acudir al dentista para evitar una infección. Si el diente se mueve, no tocarlo con la mano ni con la lengua y del mismo modo visitar lo antes posible al especialista. Sólo un experto odontólogo puede valorar el tratamiento más adecuado.




























































































































































































































































































































































































































Laura
26 Ago 2016Pues yo he ido al dentista justo después de mis vacaciones y la mujer estaba alucinada por lo bien que tenía los dientes. Me ha preguntado si había cambiado mi rutina de limpieza (si la había mejorado, se entiende). Así que estoy muy contenta. Pero es verdad que durante las vacaciones la salud dental suele empeorar, por eso mi dentista estaba tan sorprendida. Suerte, supongo.
Mayte Martínez
26 Ago 2016Seguro que es porque estas vacaciones has pensado un poquito más en ti, enhorabuena. Sigue así, cuidando mucho tu salud bucodental y toda tú. Un saludo y gracias por estar ahí.