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Cómo evitar enamorarse de alguien

2 chicos y una chica en una cama en actitud de evitar enamorarse

Atracción, excitación, enamoramiento, amor… ¿Qué pretendes cuando practicas sexo casual? No hablamos de prejuicios, sino de saber distinguir ese sentimiento de apego que nace después de una noche de contacto íntimo. Aprende cómo evitar enamorarse de alguien, si es lo que quieres.

Sábado noche, sales, ligas y a la mañana siguiente te encuentras en la cama con alguien que desconoces pero por el que sientes una atracción involuntaria. Ni siquiera sabes si es buena persona o desagradable y a pesar de que no es el tipo e persona que suele atraerte. Evitar enamorarse es posible.

“Hay que distinguir entre atracción, que tiene que ver con lo que te gusta, el autoplacer, deseas y produce excitación; enamoramiento, que implica idealizar a la persona; y amor, que es algo más estable -dice Marian Ponte, psicóloga y sexóloga-. Lo primero es tener claro si con la persona con que te acuestas podría ser a largo plazo alguien de quien pudieras enamorarte o solo te atrae y no la ves conveniente en tu vida”.

Pero no es tan fácil. El sexo funciona como un mecanismo que perpetúa la especie y genera un vínculo de fidelidad y pertenencia a través de dos hormonas: vasopresina y oxitocina, las verdaderas responsables del amor. Observar cómo es la persona puede ayudarte a mantener una relación, al ver lo que no te gusta del otro, tomando distancia y disfrutar solo del sexo. Estar en contacto con la realidad es básico. También lo es dejar claro en la relación lo que se quiere y se espera. Los encuentros continuados pueden facilitar el enamoramiento si ambos disfrutan.

Perder el control

Las acciones que estimulan la vasopresina y oxitocina en los mamíferos son las responsables de quedar ‘enganchados’ después de una noche de sexo que ni siquiera fue la mejor. Una vez que estas hormonas se apoderan del cerebro, un subidón de adrenalina, similar al causado por el consumo de cocaína, provoca empatía y añoranza sobre la pareja sexual inmediata. “La atracción sexual está antes que el pensamiento. No depende de nuestro control, es parte del instinto e involucra los sentidos. Entran en juego la belleza física, los gestos, la mirada, la voz, la personalidad, el olor, el sistema hormonal. Hay muchos aspectos involucrados que hacen que el sexo sea vivido de forma gratificante y genere atracción hacia esa persona. Neurotransmisores como la dopamina están relacionados con la pasión, la excitación, el deseo y zonas cerebrales de recompensa”, advierte Marián.

Sexo sin amor

Sin entrar en juicios de valor, hay diversos motivos por los que querer tener sexo sin miedo a enamorarse. Por ejemplo porque la pareja, a la que adoramos, no puede satisfacernos sexualmente por enfermedad o motivos culturales (llegar virgen al matrimonio) y nuestro cuerpo pide sexo en compañía.

La comunicación en pareja puede ayudar a que se encuentren momentos de disfrute sin sentir el riesgo a engancharse. Pero hemos de tener en cuenta que como somos humanos y las emociones no dependen de nuestro control se puede dar que aun tomando medidas suceda. Es más fácil estar en una relación manejando lo que necesitas cuando hay una buena base afectiva y una vida armoniosa. Si tienes buenas relaciones (familiares, laborales y sociales), hobbies, buena alimentación, amor… es más sencillo compatibilizar tu vida con alguien de quien no deseas enamorarte.

Si hay baja autoestima, tienes muchas carencias afectivas, estás pasando por una mala época, es más fácil que si mantienes relaciones sexuales desees compensar parte de tus carencias con el otro. Puedes por ejemplo tapar tu soledad a través del sexo cuando lo que buscas es seguridad y amor. Hay personas que si tienen una relación única con otras de las que no quieren enamorarse y funciona el sexo, lo llevan bien porque saben adaptarse y asumen esa realidad. Tener muchas y variadas relaciones también es una solución.

Evitar el beso en la boca para evitar enamorarse

“El beso está relacionado con nuestra sensibilidad y emociones. También con la oxitocina, hormona que afecta en el orgasmo, el enamoramiento, la ternura. Libera endorfinas y genera bienestar y sensaciones ligadas a nuestra comunicación y expresión. Para evitar enamorarse, si no deseas caer en el enamoramiento o la obsesión, una forma de sentirte en control es no besar”, recomienda Marián.

No me mires

El sexo provoca una conexión involuntaria si se trata de estar cara a cara. Los niveles de oxitocina producidos al mirar a los ojos a alguien, se potencian durante una relación sexual. Los gestos de ambos generan un trance hipnótico que establece un contacto íntimo y forja conexiones intensas entre dos personas. “Evitar el contacto visual te ayuda a desconectarte del otro, a no vincularte, a generar menos sensación de intimidad y ‘cosificar’ las relaciones sexuales. La otra persona es un receptáculo para obtener placer y disfrutar de él. Perdiendo esta parte de humanización, se consigue mayor distancia, involucrarse menos, tener la sensación de control y que el sistema hormonal no nos afecte tanto químicamente”, dice Marián Ponte. Otro truco sería no acariciar los pechos a la mujer, porque se relacionan con la oxitocina y esta hormona facilita la conexión del apego, del vínculo en intimidad.

Evitar enamorarse en los encuentros esporádicos

Nos referimos a esos ‘amores’ que tenemos en vacaciones o viajes de trabajo. Conoces a alguien, te acuestas y no esperas ni quieres nada más. Pero algo se activa. El aluvión hormonal posterior al contacto íntimo hace que el cerebro atribuya a la persona con la que hemos tenido sexo características que probablemente no posea. ¿Cómo reconocerlas, cómo no dejarnos engañar por ellas, cómo evitar que se convierta en amor?

“Implica vivir el momento y saber dejarlo ir. Es importante buscar qué nos sienta bien. Si la única manera que una persona tiene para no arriesgarse es pensar en su propio placer, es una forma de protegerse y relacionarse. No podemos establecer juicios porque hay tantas necesidades como individuos y modos de establecer relaciones en la intimidad, dado que, hay muchas ‘sexualidades’. Lo importante es no ‘usar’ la seducción de manera que dañe a la otra persona, conocer los límites, darse cuenta de lo que hay en ese momento y buscar éticamente lo que puede darse», concluye Marián.

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